La campana o collar isabelino sirve para proteger a tu perro o gato de sí mismo. A veces, cuando tu animal tiene alguna herida, por ejemplo la cicatriz de una esterilización, puede querer rascarse o tocarse. Si se toca con la boca puede quitarse los puntos, y la herida puede abrirse.

Para evitar eso, se le puede poner unos días la campana o cono, que impide que tu mascota se llegue a los puntos con la boca.

La campana tiene muchas más aplicaciones:

• Evitar que tu animal se rasque si tiene mucho picor, ya que puede hacerse daño si se rasca en exceso.

• Evitar que se toque heridas quirúrgicas, como las de la
esterilización.

• Evitar que pueda tocarse la cara. Por ejemplo, las conjuntivitis hacen que los ojos piquen. Si tu animal se quiere rascar los ojos puede hacerse daño.Hay diferentes tipos de collares isabelinos. La mayoría, consisten en una lámina de plástico que se cierra alrededor del cuello del animal, con algún tipo de cierre (cada marca utiliza un tipo de cierre distinto). Además, suelen tener en la base unos puntos por los que pasar una cinta o un collar.

En cuanto a las tallas, se nombran por centímetros: hay de 10, de 12,5 (habituales para gatos adultos), de 15, de 20, de 25, de 30, de 35, y más grandes incluso.

Hay campanas totalmente transparentes, u opacas. Además hay unas que son inflables, como una especie de flotador, y otras que son de tela rígida.