Acondiciona su lugar para dormir❄️
Dependiendo de si duerme dentro de casa o fuera, las condiciones a las que os tendréis que enfrentar son diferentes. Sin embargo, se pueden tomar medidas en ambas situaciones.
Si tu mascota duerme dentro de casa no necesitará mucho más que una cama de invierno, con algo más de grosor y revestimiento para aislar del frío. Si, por el contrario, tu perro pasa las noches fuera de casa, es recomendable que se cuente con un espacio protegido para él. Lo ideal es que tu mascota tenga una caseta en la que pueda protegerse de la lluvia, la humedad y las bajas temperaturas. Si estás buscando una caseta nueva, es preferible que optes por una de madera y con patas que la separen del suelo y evitar aún más el frío.
Además, si vives en una zona en la que se alcanzan temperaturas muy bajas, es recomendable que tu mascota pueda pasar la noche dentro de casa aunque sea solo en los peores días.
Adapta su alimentación a los meses de frío🥣
Se aconseja que a los perros que puedan sufrir de frío en invierno, se les alimente con una ingesta adicional de calorías. Si tu mascota vive en casa y no hace demasiado ejercicio, aumentar las raciones no es aconsejable; sin embargo, si tu perro vive fuera o soléis salir a practicar deporte juntos o a dar largos paseos, un aumento de la ingesta le va ayudar a generar mayor calor corporal.
Si al aumentar las raciones tu mascota no se termina el cuenco, siempre puedes repartir durante el día más las comidas pero dando menos cantidad. Además, en cualquier época del año es importante mantener a tu perrete bien hidratado. Eso sí: cuidado con agua que le sirves para que no esté demasiado fría.
Recuerda que es importante que este tipo de decisiones se consulten siempre primero con nosotros y las adaptaremos a cada perro💙
