🐹 Hoy os vamos a hablar de 5 de las enfermedades más típicas en hámsters:

Enfriamientos: a pesar de ser un animal robusto, los hámsters necesitan estar en un espacio en el que la temperatura sea estable y lejos de corrientes. De no ser así, nuestro hámster puede sufrir un enfriamiento que podremos detectar rápidamente: estornuda, tiene flujo nasal y presenta silbidos al respirar. Nuevamente, necesitará una visita al veterinario para que le prescriba el antibiótico necesario.

Pérdida de uñas: esta dolencia es, en sí misma, una llamada de atención de la salud de nuestro hámster. Si vemos que está perdiendo las uñas, es que la alimentación que le dispensamos no es rica en proteínas.

Enfermedad de cola húmeda: una de las enfermedades más comunes, sobre todo en ejemplares jóvenes sometidos a estrés. La detectaremos porque notaremos que la zona de la cola del hámster está húmeda y presenta diarrea. Además de eliminar automáticamente la alimentación fresca que le estemos dispensando, lo ideal es acudir lo antes posible al veterinario.

Oclusión de carrillos: ese gesto tan característico del hámster de rellenar sus mejillas con comida puede darnos pistas de que algo va mal. Si vemos que se rellena los abazones (esta especie de mejilla doble que tienen) pero no come sino que escupe la comida, es más que probable que tenga una oclusión. Una pequeña operación sencilla con la que el veterinario devolverá a nuestro hámster su apetito y manera habitual de comer.

Ácaros y hongos: si nuestro hámster está inquieto, se rasca, vagabundea por la jaula, tiene el pelo sucio y apelmazado, o incluso presenta calvas es muy posible que esté sufriendo un ataque de caros y hongos. Este tipo de infecciones (que solo pueden curarse con una visita al veterinario y el tratamiento preciso) son, en muchas ocasiones, fruto de una mala higiene en la jaula del hámster, de estrés pero también de una alimentación incorrecta. Razones de peso para elegir correctamente el lecho más adecuado y velar por lo que comer.